Hay varios estereotipos que giran alrededor de la marihuana y su consumo, el bajón es sin duda uno de ellos. Si alguna vez consumiste marihuana seguro también experimentaste el hambre voraz que se siente después y la necesidad de saciar cuanto antes la sensación. Claro que esto tiene una explicación y el famoso THC (tetrahidrocannabinol) es en gran parte el responsable de convertir a los consumidores en seres capaces de mezclar papas fritas con dulce de leche.

El THC es un estimulador del apetito y es en parte por esto que se recomienda a pacientes con cáncer o SIDA.  Cuando fumamos marihuana se activan los receptores CB1 y estos a su vez estimulan las áreas del cerebro que nos hacen sentir hambre.

 

 

En varios estudios que se hicieron utilizando roedores se pudo comprobar que el THC aumenta también el olfato en mamíferos lo que provoca un deseo hacia la comida. Después de fumar marihuana, tanto el gusto como el olfato quedan despejados lo que hace más placenteras las acciones de oler y comer.

Las neuronas encargadas de producir sensación de saciedad son las mismas que forman parte de esta reacción y se llaman neuronas POMC. Antes se pensaba que al consumir marihuana la actividad en las neuronas POMC disminuía y por eso el cuerpo sentía sensación de hambre pero se comprobó mediante estudios que las neuronas siguen funcionando con normalidad. Lo que pasa es que en contacto con el cannabis, las neuronas POMC promueven un efecto contrario, en vez de darnos la sensación de saciedad nos da hambre, y mucho.

 

 

2 thoughts on “El cannabis da hambre: mito o realidad?

  1. Juan Manuel dice:

    Excelente el comentario

  2. Valeria dice:

    Las ponc 🔥

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