La Skunk es una de las cepas de marihuana preferidas y una de las más viejas en identificarse. Su creación fue mérito de Sam “the Skunkman”, un californiano que a principios de los 70’s tenía poca experiencia en cultivo. El trabajaba junto a un equipo de criadores llamado “Sacred Seeds” que buscaban plantas únicas y de inusuales características para que sean la base de un programa de reproducción.

 

La leyenda cuenta que se tuvieron que cultivar miles de semillas hasta encontrar la Skunk original, y una vez lograda Sam “The Skunkman” se llevó semillas a Holanda desatando un crecimiento y fanatismo por esta cepa en todo el mundo. Las raíces que dieron vida a este polihíbrido fueron las sativas Acapulco Gold y Colombian Gold (locales en California), junto a una Afghani Indica.

 

 

 

Esta variedad se distingue por sus penetrantes aromas, tan fuertes que sus creadores jugaron con el nombre que el zorrino lleva en ingles, skunk, para denominarla. Esta cepa resultó ser muy rica en THC y fácil de cultivar, por eso es preferida. Los cultivadores de menor experiencia también pueden lograr plantas grandes de mucha producción. La potencia de esta cepa se mantiene durante el tiempo y sus plantas soportan diversos climas. Ideal tanto para exterior como para interior e invernaderos.

 

Un cultivador de Skunk puede dar fe de la producción de cogollos densos y super resinosos que esta variedad regala, junto a efectos cerebrales bien potentes y un boost de energía al consumirla. Esta cepa supo ser replicada y de ella salieron variedades increíbles como: SUPER CRITICAL, BIG BUD Y LEMON SKUNK entre otras.

 

 

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