Marihuana y cáñamo: ¿En qué se diferencian?

El cáñamo y la marihuana pertenecen al mismo género, cannabis, y a la misma especie, cannabis sativa. Sin embargo, tienen unas cuantas diferencias. 

El cáñamo, por un lado, es también conocido como cáñamo industrial y se considera una variedad de la planta de Cannabis sativa. Es utilizada desde hace miles de años en todo el mundo, como por ejemplo en China y otras regiones de Asia, en donde la usan desde hace unos ocho mil años para producir fibras y alimentos. También sirvió para confeccionar todo tipo de vestidos, componentes de barcos e incluso papel.

¿Cómo es la planta de marihuana?

La marihuana es uno de los remedios naturales más utilizados en el mundo. Pertenece a la misma especie, género y familia que el cáñamo; y es muy utilizada por su uso recreacional, medicinal, religioso y espiritual, gracias a las propiedades psicoactivas del Tetrahidrocannabinol (THC). Existen más de 113 tipos de cannabinoides, pero tres de ellos se identifican como genéticas del cannabis: índica, sativa y ruderalis. 

En la actualidad hay una gran infinidad de variedades de esta planta y muchas de ellas se obtienen de manera natural y otras estabilizadas genéticamente. Es debido a esto que, en el mercado de semillas de marihuana, se pueden encontrar todos los gustos, variando su contenido de cannabinoides, así como sus sabores, aromas y efectos.

¿Cuáles son las principales diferencias entre el cáñamo y la marihuana?

En relación a la composición química de ambas, se determinó que tienen una clara diferencia en relación a las distribuciones de cannabinoides. 

Por un lado, el cáñamo tiene un buen contenido de CBD y unos ínfimos porcentajes de THC. Esto no ocurre con la marihuana porque en ella, el CBD suele ser bajo, aunque los distintos trabajos de laboratorio lograron que este aumente así se maximice su potencial terapéutico. A su vez, en la marihuana, el contenido de THC suele ser más alto, oscilando entre el 10-20%.

En cuanto a las diferencias morfológicas, la planta de cáñamo tiene un desarrollo vertical y para nada horizontal. Su altura suele ser entre los 2 y 4 metros; incluso puede llegar hasta los 5 metros si tienes suerte. Con respecto a las hojas, estas son bastante grandes con foliolos anchos y su distancia internodal a veces supera los 30 centímetros. Los troncos y las ramas tienen mayor densidad, mientras que las flores son reconocidas por tener un aspecto espigado. 

Con respecto a la planta de marihuana, esta puede ser de diferentes tamaños ya que esto va a depender de su genética, pudiendo medir desde 1 a 3 metros. La vigorosidad y rigidez son rasgos que la caracterizan, dándole una apariencia arbustiva con flores que suelen ser más resinosas, pesadas y con una menor distancia internodal. 

En relación a los cultivos de marihuana, para evitar la polinización, lo que hacen los cultivadores expertos es suprimir las plantas con órganos masculinos, mientras que en los de cáñamo sí que se permite, puesto que sus semillas también son un producto aprovechable. Por otro lado, en las plantas de cáñamo es fundamental la alimentación porque un abonado excesivo puede provocar que los porcentajes de THC sean más altos de los permitidos por las diferentes regulaciones y marcos legales.

Finalmente, el uso de cada una tiene grandes diferencias, como se comentó anteriormente. Mientras que el cáñamo sirve para fabricar productos textiles, materiales industriales, cosméticos y alimentos ricos en CBD, el cultivo de marihuana se basa en producir flores para uso recreativo y medicinal, con la posibilidad de ser consumidos a través de diferentes formas. 

Aunque se conoce que el THC es el cannabinoide predominante y responsable de los efectos psicoactivos, en la actualidad hay muchos bancos de semillas que lograron potenciar el contenido de CBD para fomentar las aplicaciones terapéuticas para poder, por ejemplo, mitigar dolores o combatir afecciones mentales como la depresión y la ansiedad.

 

 

 

¿Qué partes de las plantas se utilizan? 

Todas las partes de la planta tienen sus usos, pero el cáñamo y la marihuana cuentan con sus propias especialidades. 

 

En relación al cáñamo, este suele ser cosechado y luego se utilizan las partes más fibrosas. La fibra de cáñamo es un material robusto y maleable que se puede triturar y alterar para hacer diversos materiales, o también se puede entretejer.

 

Marcas como Levi’s y Nike lo han utilizado para algunos de sus productos más conocidos, ya que en la actualidad es más común que se use en la fabricación de fibras textiles. 

Desde hace algunos años, también se fomentó la elaboración de productos cosméticos y flores para uso terapéutico y medicinal. 

 

A su vez, también se cultivan por su valor nutritivo. Entre otros usos, son una de las numerosas alternativas veganas a la leche, ya que son ricas en ácidos grasos, se usa en la elaboración de aceites con grasas y proteínas, nuevos combustibles de origen ecológico, y material para sectores como la construcción o la automoción. 

Las raíces del cáñamo, asimismo, se pueden utilizar para sanear un sustrato contaminado, cuyo proceso se conoce como fitorremediación. Dado que el cáñamo es muy robusto, puede tener un crecimiento en lugares donde para plantas es complicado, y sus raíces pueden absorber toxinas. Por lo tanto, si se planta en zonas con suelos tóxicos o de mala calidad, los mejorará de forma efectiva.

Por otro lado, la planta de marihuana también se puede utilizar completamente (aunque es cierto que es menos habitual). Técnicamente, esta podría ser usada con los mismos fines que tiene el cáñamo, pero proporcionaría mucho menos material. Por lo tanto, la marihuana suele cultivarse para que tenga flores ricas en cannabinoides. 

Aunque es común y más abundante encontrar el THC en las flores, también se encuentran alcaloides, terpenos y cannabinoides en el resto de la planta, especialmente en las “hojas de azúcar” que rodean los cogollos. En este sentido, puede preparar manteca de marihuana u otras delicias con las hojas y los tallos, o realizar extracciones para aprovechar todo lo bueno.

A pesar de estas diferencias remarcables, a muchos observadores les es difícil encontrar la distinción entre el cáñamo y la marihuana debido a sus estructuras foliares similares. Por eso la práctica, la observación y la experimentación son cruciales para convertirse en un experto en ambas plantas. 

 

 

 

 

 

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