La flor de cannabis violeta o purpura es estéticamente muy linda y hay muchos aficionados al cannabis que adoran su aspecto. Generalmente, cuando hablamos del color de una flor o hoja asumimos que se debe a los terpenos, pero este no es el caso.

Las antocianinas pertenecen a la familia de los flavonoides. Por lo general, se encuentran en frutas, verduras, cereales, tés y nueces, así como en los cannabinoides y terpenos de las plantas de cannabis.

Los flavinoides tinen diferentes beneficios medicinales:

Protege el corazón y el hígado.
Mejora la visión y la salud neurológica.
Previene la obesidad y la diabetes.
Propiedades antioxidantes
Propiedades antimicrobianas
Propiedades antiinflamatorias

Las antocianinas son las responsables de dar a las variedades de cannabis púrpura su color. Son pigmentos solubles en agua que están presentes en muchas plantas y son tambien los encargados de dar a los arándanos su color azul, a las uvas rojas su color rojo y a las moras su color negro. Estas moléculas vienen en una gama de colores que incluyen oro, rojo, verde oscuro, violeta, azul oscuro y negro. La temperatura, la luz, los niveles de pH y la estructura juegan un papel en la determinación del color específico y la estabilidad de sus pigmentos.

Sin embargo, una cepa debe estar predispuesta a volverse púrpura y esto depende de su composición genética. Algunas cepas contienen más antocianinas que otras. Durante el ciclo de floración «invernal», su predisposición genética junto con factores químicos únicos y su entorno de crecimiento explican la expresión de la pigmentación púrpura.

Para cultivar una cepa purpura, es necesario elegir una rica en antocianinas. Podes elegir entre estas variedades:

Blueberry Kush
Blackberry
Purple
Purple Haze
Purple Trainwreck
Purple Kush

Las bajas temperaturas descomponen la clorofila, lo que permite que dominen las antocianinas. La exposición de las plantas de cannabis a temperaturas frías puede hacer que las hojas cambien de color. Sin embargo, esto solo sucede con cepas producidas genéticamente para tener un color purpura. Es muy importante hacerlo de forma espaciada y en el momento adecuado, que es justo antes de la cosecha. Una temperatura nocturna de 10° es ideal, pero debe haber una reducción gradual de la temperatura para evitar chocar las plantas. La exposición al frío durante demasiado tiempo puede disminuir la producción. La exposición al frío extremo puede provocar daños e incluso la muerte de las plantas. Las cepas púrpuras que se cultivan al aire libre a temperaturas más frías pueden volverse púrpuras sin la intervención de los cultivadores.

La exposición de las antocianinas a diferentes niveles de pH afecta su color. Las condiciones ácidas, que tienen un pH bajo, pueden enrojecer las plantas. El pH neutro generalmente da como resultado un color púrpura. Cuando tienen un pH alto, generalmente resulta en un color azul.

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