La marihuana, como la mayoría de las plantas, necesita cierta cantidad de humedad. Los cannabinoides y terpenos comienzan a degradarse a medida que la marihuana se seca. Como resultado, el cannabis pierde su sabor y olor distintivos.

Hay varias formas de rehidratar marihuana, pero todas tienen una cosa crucial en común: exponer el cannabis a la humedad. La planta porosa absorbe la humedad y regresa lentamente al tipo de consistencia suave y versátil que debería haber tenido.

Les comentamos algunas maneras de hacerlo que son económicas y simples, recomendadas por nuestros usuarios.

Bolitas de algodón

Mojar un poco de algodón y colocarlo en papel de aluminio. Agujerear un poquito el papel de aluminio para la ventilación. Colocarlo en un recipiente junto a los cogollos durante unas horas y observar cómo los cogollos se humedecen de nuevo.

 

 

 

 

Hojas de lechuga lavadas

La lechuga capuccina es la que tiene mayor cantidad de humedad. Separar unas cuantas hojas, colocarlas con los cogollos en un recipiente y listo, esperar un par de días para ver como se vuelven a humedecer las flores.

Cáscara de naranja

Colocar un par de cáscaras de naranja en el recipiente con los cogollos. Lo que sucede con este método es que los cogollos van a absorber olor a naranja, que puede no gustarle a todos los fumadores.

Mezclar cogollos húmedos y secos

Agarrar un cogollo fresco de una planta que tenga un alto contenido de humedad y colocarlo en un frasco con un cogollo seco.

Esponja

Mojar una pequeña esponja o cortar un pedacito y colocarlo en un frasco con el cogollo que quieras fumar. El pedacito de esponja tiene que ser muy pequeño para mantener la humedad en el nivel adecuado.



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