A medida que más consumidores disfrutan del acceso legal al cannabis en todo el mundo, se vuelve más fácil experimentar con recetas saludables que contengan CBD o THC. Incluso si los usuarios de cannabis no se consideran “chefs profesionales”, hay muchas maneras fáciles de infundir THC y CBD en deliciosos comestibles caseros.

Las personas que quieran llevar cannabinoides a la cocina deben centrarse en la grasa. Es clave recordar que los compuestos como el THC y el CBD son liposolubles. Por lo tanto, cuando agregamos cannabinoides a una receta, estos van a tener más posibilidades de unirse a las moléculas si son de grasa. Incluso, hay estudios respaldados por universidades que sugieren que los cannabinoides se absorben mejor cuando se combinan con comidas ricas en grasas.

La forma más efectiva, versátil y saludable de llevar el cannabis a las comidas es enfocándose en las infusiones de manteca, ghee o aceite. El alto contenido de grasa de estos productos ayuda a unirse a los cannabinoides y proporciona una absorción óptima. Además, la manteca, el ghee y el aceite son alimentos básicos en la cocina. Ya sea que cocinemos un rico pescado, un curry de vegetales o una ensalada de verdes fresca, vamos a encontrar una manera fácil de incorporar la manteca o el aceite de cannabis en el menú diario y saludable.

Si bien podemos toparnos con las típicas recetas cannábicas online, cada vez hay más variedad que incluyen comidas saludables a las que tan solo se les agrega algún ingrediente graso infusionado en cannabis, pero grasa no quiere decir “poco saludable”. El aceite de oliva infusionado es sano y rico en cannabinoides, aparte de tener un uso súper versátil.

A partir de esto, muchos usuarios de cannabis están innovando con la preparación de salsas de cannabis saludables como hummus, pesto o guacamole. Estas tres opciones de alimentos no sólo son fáciles de preparar en casa, sino que tienen un montón de contenido de grasa y una gran cantidad de beneficios para la salud.

Por último, algunos fanáticos del cannabis conscientes de la salud han comenzado a experimentar con miel cruda infundida con cannabinoides. No hay duda de que la miel cruda de alta calidad tiene notables propiedades para la salud, especialmente para aquellos que luchan contra las alergias o el dolor de garganta. Para quienes son propensos a los resfriados durante todo el año, tener un poco de “miel de cáñamo” a mano puede ser un salvavidas.

¿Comer cannabis crudo es la opción más saludable?

Anteriormente, nos centramos en hablar sobre los comestibles de cannabis saludables que usan hierba descarboxilada. Para quienes no lo saben, la “descarboxilación” se refiere a calentar el cannabis crudo para cambiar la estructura química de los cannabinoides naturales. Este proceso estándar transforma compuestos ácidos como THC-A y CBD-A en los cannabinoides THC y CBD más familiares y biodisponibles.

Sin embargo, algunos amantes de la comida juran que comer cannabis crudo puede tener importantes beneficios para la salud. Hay un movimiento creciente de fanáticos del cannabis que exprimen, mezclan o comen exclusivamente flores de cannabis crudas todos los días. Según los participantes de este movimiento, consumir cannabis crudo proporciona una nutrición óptima gracias a las altas concentraciones de antioxidantes, terpenos y clorofila.

Si bien el movimiento del cannabis crudo es real, no está claro si esta es la forma “más saludable” de consumir cannabis. Hay pocos datos sobre cómo el THC-A y el CBD-A afectan al cuerpo en comparación con sus contrapartes activadas.

Sin embargo, no parece que consumir flores de cannabis crudas de alta calidad y probadas en laboratorio sea “inseguro”, ni que estos cogollos puedan darle a los usuarios una sensación psicoactiva.