Los picadores pueden ser un elemento que te dure por años si los sabes cuidar y mantener. Lo ideal es meter el cogollo bien limpio, sin ramas ni palitos y evitar que pierda el filo.

 

 

El mayor enemigo del picador en la resina. Este concentrado pegajoso hace que la tarea de tu picador se complique y los ejes giren con menos fluidez. Los grinders que tienen compartimientos ayudan pero no evitan que la resina se pegue a los dientes y las paredes.

 

Para una limpieza de todos los días lo mejor es usar un objeto puntiagudo para rasquetear los rincones donde hay conglomeración de resina. Un cepillo de dientes viejo también sirve. Esta tarea se hace mucho más fácil si metes el picador en el freezer un rato antes, la resina se va a endurecer y va a simplificar el proceso.

 

 

Los grinders de metal se limpian super bien con alcohol. Primero hay que desarmar el picador y después sumergirlo en un vaso con alcohol etílico para ablandar la resina y desinfectar a la vez. Esta técnica de limpieza no es recomendable para grinders de madera ni de plástico ya que podrían dañarse. Sin embargo, para limpiar la rejilla, se puede empapar un hisopo con alcohol y humedecer las partes donde haya resina para desprenderla, sin sumergir todo el picador.

 

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