El riego es una pieza fundamental del rompecabezas del cultivo de cannabis, pero como es una practica muy facil para hacer de manera manual nos podemos olvidar de los beneficios, tanto para el resultado final como para las plantas mismas, de instalar un sistema de riego.

Si la intención es tener un cultivo industrial o de gran tamaño, el riego manual puedo convertirse en algo muy incomodo. Es verdad que el riego manual es «gratis», pero lleva mucho tiempo y el tiempo también tiene precio.

Instalar un sistema de riego le da al cultivador un control mucho más preciso sobre la cantidad de agua y nutrientes que reciben sus plantas en comparación con el riego a mano.

Regar a manos es mas bien una costumbre del cultivador. Siempre estamos observando las plantas, por eso tendría sentido también dedicarle un tiempo al riego mientras nos fijamos que todo este en orden. Pero la verdad es que regar a mano lleva mucho tiempo.

Si tenes una o dos plantas, no es una perdida de tiempo importante. Pero cuando tenemos cultivos de mayor cantidad y densidad, regar a mano puede convertirse en algo muy incomodo.

Riego por goteo

Hay diferentes sistemas de riego disponibles para los cultivadores, pero el riego por goteo es sin dudas una solución para los que buscan el ahorro de costos y eficiencia.

El riego por goteo es la aplicación lenta y precisa de agua directamente a las raíces de una planta. Puede venir en forma de rocío, niebla o como un emisor de goteo estándar. Los emisores de goteo están diseñados para emitir una cantidad específica de agua.

Con un poco de paciencia y siguiendo detalladamente las instrucciones de armado, un novato puede instalar un sistema de goteo.

Los sistemas de riego por goteo también son extremadamente precisos y, con el sistema de automatización correcto, se pueden prender y apagar con total exactitud, alimentando a la planta de manera controlada, sin la necesidad de hacerlo a mano.

Si te gustó este contenido, también te puede interesar… 

Aceite de CBD: hacerlo en casa vs. comprarlo