En Argentina, se puede acceder a un cultivo controlado de la planta de Cannabis con fines de tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor creada a través del decreto 883/20, que regula la Ley Nº 27.350 (Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados). Gracias a esto, quienes estén inscriptos en el REPROCANN, pueden cultivar cannabis pero sobre todo, pueden transportar hasta 40gr de flores secar por todo el país. 

Pero, incluso si vivimos en un estado o país que legalizó la marihuana medicinal o recreativa, existe una buena posibilidad de que el lugar al que viajemos no sea tan progresista. Esperamos que las penas por tenencia de cannabis desparezcan de todo el mundo, pero mientras tanto hay algunas cosas a tener en cuenta cuando queremos llevar cannabis del punto A al punto B, y evitar recibir una multa enorme o ir a la cárcel.

Viajar con marihuana no tiene por qué ser complicado. Uno de los mejores consejos a la hora de transportar, es la actitud. Salvo que viajes a un país que penalice la tenencia con la muerte, las penas por tener un cogollo o dos son leves en casi todo el mundo. Al fin y al cabo, es solo un poco de faso.

La clave para viajar con marihuana es simple: no ser codicioso. Si se nos permiten 40gr, lo ideal es viajar con esa cantidad. Y si vamos a otro país, lo mejor es viajar con poca cantidad. Empacar un pequeño frasco de cannabis no va a levantar muchas sospechas, pero transportar varios gramos casi garantiza que te arresten. Conformate con pasar un par de porros. 

Si viajas en avión, el mejor lugar para esconder el cannabis es en el equipaje de mano. El equipaje que se despacha puede tener una chequeo aleatorio. Por lo general, los agentes aeroportuarios buscan cosas mas peligrosas en el equipaje de mano (como bombas, líquidos peligrosos, armas) que un poco de marihuana.

Dependiendo que formato de cannabis transportes, donde es mejor llevarlo:

Porros: Guardarlos en un paquete de cigarrillos con cigarrillos normales es ideal.

Cogollos o flores secas: Se pueden esconder dentro de un frasco de pastillas, abajo del algodón y las pastillas. 

Comestibles: son lo más fácil de transportar. Las gomitas pueden ir en una bolsa de caramelos como cualquier otra.

Cera y aceite: también pueden esconderlos en envases de cosmética, como frasquitos o potes de crema. Hay que asegurarse de que los líquidos tengan menos de 85ml.

Pasar marihuana por la seguridad del aeropuerto es mucho más fácil de lo que parece. Hay historias de personas que viajan con marihuana que se olvidaron de que la tenían y de alguna manera pasaron rápidamente por la seguridad aeroportuaria, sin tratar de ocultarlo.

Si te atrapan, lo peor que puede pasar es que la seguridad te obligue a tirar la marihuana a la basura. Si bien tener un cogollo no es tan peligroso, existe la posibilidad de que se involucre a la policía e incluso, perder el vuelo. Pero claro que esto va a depender del lugar al que viajes, así que lo más importante es leer las leyes antes de arriesgarse a llevar siquiera un porro. 

Lo que pasa con los escáneres de los aeropuertos es que buscan contrabando muy específico: armas, materiales para bombas y líquidos excesivos que pueden ser bombas líquidas. No están buscando drogas. No hay forma de que los escáneres detecten e identifiquen cada artículo individual del bolso.

Lo más extraño de viajar con cannabis, es que es más fácil transportarla en avión que en auto. Si queremos viajar en auto y tener algo de cannabis con nosotros, lo mejor es usar vaporizadores o comestibles. Algo que no tenga mucho olor y no nos delate. Hoy podemos conseguir cannabis casi en cualquier lugar, por lo que podemos aguantar un rato y conseguir una vez que lleguemos a destino.