Hay varios mitos que giran alrededor del parentesco entre el lúpulo y el cannabis. El Humus lúpulus es la planta que se utiliza para la fabricación de cerveza y el cannabisbueno, el cannabis ya sabemos.

Esta relación se empezó a cuestionar cuando estudios mostraron que estas dos plantas tenían propiedades organolépticas parecidas.  Pero hay muchas plantas que comparten la característica de tener terpenos (moléculas compuestas por terpenoides).

 

 

Plantas como la lavanda, los limoneros y hasta los pinos tienen terpenos pero a pesar de compartir esta pequeña característica no se parecen al cannabis ni al lúpulo.

Los terpenos son los que colaboran con la cualidad aromática del cannabis y el lúpulo. Para el amargor que se siente en la cerveza, los alfácidos (un tipo de terpenoide) son indispensables. El tetrahidrocanabinol, mejor conocido como THC es también un terpenoide.

 

 

Antes, la manera de agrupar las plantas se concentraba sobre todo en su parecido estructural, pero a partir de estudios más profundos se llegó a la conclusión de que estas dos plantas también se asemejan en su composición genética. Tanto el cannabis como el lúpulo tienen cistolitos, que son cristales de carbonato de calcio localizados sobre las paredes dentro de las células.

Las hojas de estas dos plantas también se parecen, agrupándolas en la familia de urticales. Por último, las pruebas de ADN de ambas afirmaron que tanto el lúpulo como el cannabis son de la misma familia, denominada Cannabinaceae.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.