Cualquier ser humano alguna vez vio o estuvo en contacto con e moho.  Si dejaste fruta vieja en la heladera, o una campera de cuero guardada en una baulera, hasta en algún baño sucio de estación de tren, el moho siempre encuentra un lugar donde aparecer. No hay duda al respecto: el moho nos rodea. En buenas circunstancias, el moho es poco más que un inconveniente o un desperdicio de comida. Pero cuando se trata de fumar, la marihuana mohosa puede ser peligrosa.

Cómo se ve el moho

Si notas manchas o esporas oscuras, pelusa blanca, gris, amarilla o marrón, material similar a una tela de araña de color blanco, gris o negro, olor a humedad o racies descoloridas, seguro hay presencia de moho.

Por qué el moho es malo

Si bien algunos tipo de mohos son inofensivos, otros tipos son peligrosos. Para el sistema respiratorio el mojo es muy peligroso. Los síntomas incluyen estornudos, tos y dolor de garganta, y si no se trata puede ser peor.

La marihuana mohosa también es peligrosa para los usuarios. A veces, las personas confunden la hierba podrida con la hierba mezclada con otras drogas, como el opio. Si fumas marihuana con moho podes experimentar dolores de cabeza, vómitos, dificultad para respirar, diarrea y palpitaciones del corazón. La neumonía también es una posibilidad.

 

 

Las causas del moho

Lo primero que favorece la marihuana enmohecida es la humedad. La falta de circulación de aire también lo ayuda a prosperar, ya que las esporas se multiplican en condiciones difíciles. En los cuartos de cultivo, los ventiladores mitigan este tipo de ambiente que invita al moho, lo que hace que sea menos probable que entre y se sienta cómodo. Pero eso no hace que sus plantas sean completamente inmunes.

La temperatura también es importante, ya que el moho no puede florecer en condiciones de frío o aquellas que son extremadamente calientes.

Los cuartos de cultivo de marihuana en climas secos generalmente se ven menos afectadas que las ubicadas en áreas mojadas y húmedas. Como nosotros, el moho necesita alimento y oxígeno para sobrevivir. Descompone cosas como placas de yeso y roble y se alimenta de esos nutrientes. Si bien no puede crecer en material inorgánico (concreto, por ejemplo), se alimenta de la suciedad y el polvo que esta en el concreto. Y se alimenta de las plantas de marihuana, que es una de sus comidas preferidas

 

 

Cómo mantener el moho lejos de sus plantas

La mejor manera de mantener el moho alejado de las plantas es comprender por qué ocurre en primer lugar. ¿La humedad es demasiado alta durante el proceso de secado? ¿Utilizas cáscaras de frutas para agregar sabor a sus cogollos, introduciéndoles hongos sin darse cuenta? ¿Almacenas plantas húmedas en recipientes herméticos?

Una forma de evitar el moho es comprar plantas con mayor resistencia a climas húmedos. Comprar cepas adecuadas para la región  de cultivo (para el crecimiento al aire libre, el clima es lo más importante), aprender los detalles de la variedad, abstenerse de plantar cepas que sean riesgosas puede ayudar.

Cultivar en un área donde tus plantas sientan la circulación del aire a través de sus hojas es clave, pero mucho aire puede crear movimientos bruscos que rompan las plantas. La lluvia es otra preocupación, proteger las plantas siempre va ayudar. Si experimentas roció en exterior a la mañana, agitar bien las plantas.

Cuando ocurre el moho

El moho debe eliminarse de inmediato, no solo por la salud humana, sino también para evitar que se propague a las plantas cercanas. A algunas personas les cuesta más que a otras separarse de sus cogollos pero, especialmente para aquellos que cultivan comercialmente, no vale la pena correr el riesgo. Además, fumar hierba mohosa es desagradable y cualquier consumidor lo va a notar y padecer.

 

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