Primer cultivo de marihuana: ¿Qué hay que saber? Por @bsfseeds

Si bien cultivar marihuana no es difícil, tampoco es fácil. Se necesita sobre todo, tiempo, dedicación, y mucha observación. La mayoría de las enseñanzas vienen de los errores que podemos cometer durante los diferentes procesos y pasos a seguir. 

Hay muchas cosas a tener en cuenta cuando vamos a cultivar por primera vez. Lo mejor es ir punto por punto e ir haciendo check en la lista para asegurarnos de que tenemos todo lo necesario para arrancar con nuestro primer cultivo. 

Lo primero que podemos destacar es que es muy importante saber las leyes y legislaciones del cannabis de la región o país donde vamos a cultivar. En Argentina, los cultivadores pueden hoy en día acceder a un cultivo legal en sus casa. Acá podes leer todo sobre cómo conseguir tu permiso para cultivar en Argentina.

Espacio: Cuanto mayor sea el espacio, es mejor. Esto se da porque las luces suelen calentar los cuartos de interior. Por otro lado, los armarios o carpas ayudan a los cultivadores a controlar la contaminación lumínica cuando la planta está en su ciclo de floración, una de las razones principales por las que los cultivadores hogareños los prefieren.

Temperatura: 20 a 25 grados Celsius. Una herramienta clave para controlar este factor es un indicador de temperatura, o termómetro. Lo bueno de estos aparatos es que nos dicen tanto los valores de temperatura como los de humedad. 

Humedad: 30 a 45 por ciento. Si nos encontramos en un lugar de humedad elevada, lo mejor es tener un deshumidificador.

pH del agua: 6.3 a 6.7. Para controlar estos paramentos vamos a necesitas un medidos de pH, y son muy fáciles de conseguir. Muchas veces el agua de la canilla o grifo tiene un pH muy elevado, y para poder controlarlo vamos a necesitar un regulador de pH, también muy accesible.

Luz: Acá va a depender un poco del tamaño y la cantidad de plantas que queremos cultivar, pero para empezar en un cuarto de cultivo una luz HPS de 175 vatios es recomendable. Este tipo de luces se pueden conectar fácilmente a la toma de corriente, y solo se necesita un temporizador para establecer los intervalos, dependiendo el ciclo de la planta. La luz se coloca arriba de la planta. Leé mas sobre distancia entre luz y plantas acá.

Semillas o clones: Si nuestro cultivo parte de una semilla, lo mejor es invertir. Es indispensable una buena y sana semilla para una genética confiable y de calidad. Por otro lado, si vamos a cultivar con clones, es muy importante saber de dónde vienen y cómo fueron cuidados en sus principios para evitar cultivar plantones con excesos de productos químicos. 

Etapa vegetativa: Durante el ciclo vegetativo, la planta debe estar expuesta a un mínimo de 18 horas de luz y la duración de esta etapa es de 2 a 8 semanas. En cuanto a los nutrientes, para la semana 1, usar una proporción de NPK de 2: 1: 2, es decir, dos partes de nitrógeno por una parte de fósforo y dos partes de potasio. Para la semana 7, se puede aumentar la proporción de NPK a 10: 5: 7, seguida de una proporción de 1: 1: 1 en la fase vegetativa tardía.

Etapa de floración: En este periodo, vamos a reducir el tiempo que las plantas pasan expuestas a la fuente de luz de 18 a 12 horas (12 horas de luz/12 horas de oscuridad) y dependiendo la variedad, esta etapa durara aproximadamente entre 6 y 8 semanas. Es momento de concentrarse en elevar los niveles de fósforo y potasio. Es útil fertilizar las plantas durante la etapa temprana de la floración, pero no es tan eficaz en las últimas semanas después de que se hayan formado los verdaderos cogollos.

Por ultimo, otras cosas a tener en cuenta son un sustrato sano y saludable, un buen drenaje en las macetas o recipientes de cultivo, un cuarto de cultivo limpio y ventilado para evitar hongos y pestes, y sobretodo, lectura y mucha observación.

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