Los diferentes tipos de montaje para el cultivo se adaptan a las diferentes necesidades de los cultivadores. Un invernadero en tu jardín puede proteger tus plantas del frio, darles reparo del clima y ayudarte a aprovechar tu cultivo de exterior. Te contamos que necesitas para hacer uno en tu casa.

La luz solar nos va a ahorrar los gastos y la necesidad de instalar equipos de luz en nuestro invernadero. Es un método más económico y natural que reduce drásticamente el costo de electricidad. Para una producción autosuficiente hay algunas cosas a tener en cuenta para armar uno.

 

 

Lo mejor es simplificar y no armar un diseño complicado para no poner en riesgo la efectividad y practicidad del invernadero. Los marcos metálicos van a ser mas caros que los de madera pero no van a sufrir de problemas de humedad o riesgo de prenderse fuego. Los materiales que utilices tiene que estar pensados para resistir las condiciones climáticas de dónde vivas, así sea viento, nieve o mucho calor.  Para organizarse lo mejor es fijar un presupuesto realista y un plazo de tiempo para hacerlo.

Busca un espacio al que le de mucho el sol, así aprovechas la luz y evitas invertir en electricidad. Puede que de todas maneras necesites complementar con luz artificial por lo que tu invernadero debería estar preparado para eso. Una planta de marihuana necesita de por lo menos 7,5litros de tierra por cada 30cm de altura de planta, hay que tener en cuenta estas medidas para calcular el espacio necesario dependiendo la cantidad de platas. Lo más cómodo es dejar une espacio de más para almacenar materiales, regaderas, nutrientes, etc. Es importante que la ubicación y su acceso sean cómodos pero intenta que el invernadero no este expuesto a vecinos o curiosos.

 

 

La cubierta es muy importante porque aparte de proteger el cultivo va a ayudar en la distribución de luz solar. Si se le quiere dar oscuridad al invernadero, se puede tapar o cubrir la cubierta. El plástico o la fibra de vidrio son más baratos, el vidrio en cambio es más caro, frágil y pesado.

El microclima que se genera en el invernadero ayuda a que las plantas se mantengan refugiadas y con calor durante el invierno y reduce la necesidad de agua al capturar humedad. Pero en los días calurosos de verano, el calor fuerte puede generar evaporación y con eso exceso de humedad, por eso te recomendamos que tengas un ventilador.

Una de las principales ventajas de los invernaderos es poder plantar las semillas en tierra, lo que reduce las necesidades de trasplante. En ese caso es más difícil controlar la cantidad de agua y nutrientes que llega a cada planta. Plantando en macetas se pueden controlar mejor la alimentación que recibe nuestro cultivo.

 

 

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