Hay bastantes términos para entender antes de elegir la semilla y la cepa adecuadas para cada cultivador. Uno de los primero es la diferencia entre semillas “feminizadas” y “regulares”.

Primero lo básico. Las plantas de cannabis pueden ser de dos sexos diferentes: hombre o mujer. Mirando una semilla no hay forma de saber de qué sexo va a ser la planta al germinar. Una semilla “regular” tiene más o menos un 50% de posibilidades de ser una planta masculina o femenina.

Las plantas hembra producen los cogollos que tanto nos gusta consumir. Los machos producen flores que no tiene contenido elevado de THC y también producen polen (que no tiene ningún efecto al igual que las flores). Si el polen de las plantas macho entra en contacto con un brote hembra floreciente, la planta cambiará su energía para crear semillas en lugar de flores. La polinización nos puede transformar una planta hembra en macho, por eso hay que tener mucho cuidado al poner plantas juntas ante de saber sus sexos.

SEMILLAS DE CANNABIS FEMINIZADAS:

Los cultivadores expertos de cannabis descubrieron varias formas de garantizar que las semillas sean hembras. Para producir una semilla feminizada, el criador estresa una planta femenina hasta convertirla en hermafrodita. Las flores “masculinas” de la planta hermafrodita van a producir su polen, que cuando entren en contacto con las flores “femeninas” van a producir a su vez, semillas que al germinar, van a ser plantas femeninas. Otra manera de asegurarse que una planta sea hembra es sacar un clon de una planta feminidad madre y cultivarlo.

 

 

SEMILLAS REGULARES DE CANNABIS

Después de explicar la certeza que nos da cultivar una planta feminizada, por qué los cultivadores estarían interesados en las semillas regulares? Al germinar 10 semillas regulares, se pueden obtener 5 plantas masculinas y 5 femeninas. Cada una tendrá sus propias características. Algunas pueden ser más sativas dominantes (hojas más altas, más largas, color más claro), mientras que otras plantas pueden ser indica dominantes (macizas, tipo arbusto, color más oscuro, hojas más anchas).

El productor va a elegir cuáles quiere conservar. Incluso pueden mantener las plantas en un estado vegetativo (planta madre) y tomar clones para ver qué efectos gustan más. Como pueden imaginar, este proceso lleva mucho tiempo, muchos meses, hasta años.

Los puristas del cannabis dicen que las plantas cultivadas a partir de semillas regulares son más fuertes. Para criar sus propias cepas de cannabis, van a separar las plantas masculinas a medida que muestren signos de su sexo y tomarán muestras del polen. Después, se mezcla el polen con clones de las plantas femeninas para ver cuáles son los resultados.

La reproducción requiere técnicas de cultivo avanzadas y meticulosas. Utilizadas correctamente, las semillas regulares pueden ser una excelente fuente para los criadores. Las semillas regulares son más interesantes para las personas que tienen experiencia en el crecimiento y quieren pasar al siguiente nivel.

 

 

 

Si no sabes cuál es la diferencia entre una semilla feminizada y una regular, lo más probable es que necesites semillas feminizadas. La mayoría de las semillas feminizadas que se germinan darán plantas hembras y por lo tanto, menos preocupaciones a la hora de cultivar

Si el cultivador quiere llevar sus cultivos al profesionalismo, puede considerar invertir en algunas semillas regulares. Son más caras y difíciles de conseguir que las semillas feminizadas, pero son esenciales para convertirse en un criador profesional.

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